Carta encí­clica Caritas in veritate

Julio 7, 2009 by gomeza1

LAUDES, VISPERAS, COMPLETAS

Junio 3, 2009 by gomeza1

Culture Unplugged Video

Mayo 9, 2009 by gomeza1

El Papa alienta a vivir el ayuno en esta Cuaresma

Febrero 3, 2009 by gomeza1

VATICANO, 03 Feb. 09 (ACI).-En su mensaje para la Cuaresma 2009 titulado “Jesús después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre”, el Papa Benedicto XVI reflexiona de manera especial en el tema del ayuno y lo propone como ejercicio espiritual para los fieles del mundo y así desapegarse cada vez más del pecado.

En el mensaje presentado esta mañana en la Sala Prensa de la Santa Sede por el Cardenal Paul Josef Cordes, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum; y Josette Sheeran, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, el Papa señala que “en mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, este año deseo detenerme a reflexionar especialmente sobre el valor y el sentido del ayuno. En efecto, la Cuaresma nos recuerda los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública”.

Tras recordar luego que “las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por esto, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar”, Benedicto XVI precisa que ante “el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos, el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Señor”.

“El verdadero ayuno, repite en otra ocasión el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que ‘ve en lo secreto y te recompensará’. Él mismo nos da ejemplo al responder a Satanás, al término de los 40 días pasados en el desierto, que ‘no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’. El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el ‘alimento verdadero’, que es hacer la voluntad del Padre”.

“Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de ‘no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal’, con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia”, destaca luego.

En nuestros días, prosigue, “parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una ‘terapia’ para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios”.

Luego de explicar que “la práctica fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma, ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor”, el Papa asegura que “privarse del alimento material que nutre el cuerpo facilita una disposición interior a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación. Con el ayuno y la oración Le permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios.

Al mismo tiempo, el ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos”.

“Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño. Precisamente para mantener viva esta actitud de acogida y atención hacia los hermanos, animo a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna”.

Seguidamente Benedicto XVI indica que “el ayuno representa una práctica ascética importante, un arma espiritual para luchar contra cualquier posible apego desordenado a nosotros mismos. Privarnos por voluntad propia del placer del alimento y de otros bienes materiales, ayuda al discípulo de Cristo a controlar los apetitos de la naturaleza debilitada por el pecado original, cuyos efectos negativos afectan a toda la personalidad humana”.

“Pienso, –continúa– especialmente en un mayor empeño en la oración, en la lectio divina, en el Sacramento de la Reconciliación y en la activa participación en la Eucaristía, sobre todo en la Santa Misa dominical. Con esta disposición interior entremos en el clima penitencial de la Cuaresma.

Finalmente el Papa hace votos para que “nos acompañe la Beata Virgen María, Causa nostræ laetitiæ, y nos sostenga en el esfuerzo por liberar nuestro corazón de la esclavitud del pecado para que se convierta cada vez más en ‘tabernáculo viviente de Dios’. Con este deseo, asegurando mis oraciones para que cada creyente y cada comunidad eclesial recorra un provechoso itinerario cuaresmal, os imparto de corazón a todos la Bendición Apostólica”.

Para leer el mensaje completo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=219

Alma de Cristo

Enero 17, 2009 by gomeza1

Video hermosisímo sobre una composición de San Ignacio de Loyola, la cual recitaba Juan Pablo II luego de la comunión, es bella observenlo y dejense llevar por la fuerza del poder de Cristo hecho eucaristía

Adviento 2008: Carta del Superior General a toda la Familia Vicenciana.

Noviembre 27, 2008 by gomeza1

Andar en Bici

Noviembre 26, 2008 by gomeza1

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal,  como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.  Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía, pero realmente no lo conocía.

Pero luego reconocí a mi Poder Superior, parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.

No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue que El sugirió que cambiáramos lugares, pero mi vida no ha sido la misma desde entonces… mi vida con Dios es muy emocionante.

Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba. Era un tanto aburrido pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando El tomó el liderazgo, El conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes,  velocidades increíbles.  Lo único que podía hacer era sostenerme, aunque pareciera una locura El solo me decía Pedalea!!.

Me preocupaba y ansiosamente le preguntaba,  “A donde me llevas?”  El solo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en El.

Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura,  y cuando yo decía “estoy asustada”, El se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.

El me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad y aceptación, de gozo. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje. Nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez. El me dijo “Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra.” Y así lo hice, a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en El al principio,  en darle control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero El conocía cosas que yo no acerca de andar en bici, secretos.

El sabía como doblar para dar vueltas cerradas,  brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.

Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares, y estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.

Y cuando estoy seguro de que ya no puedo más, El solo sonríe y me dice “PEDALEA!!”

Visita al Ancianato con la JMV

Junio 30, 2008 by gomeza1

Festividad de Corpus Christi

Mayo 22, 2008 by gomeza1

Corpus Christi (latín: Cuerpo de Cristo ) o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (también llamada Corpus Domini (Cuerpo del Señor)) es una fiesta de la Iglesia Católica destinada a celebrar la Eucaristía. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de la Iglesia Católica en Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento. La Celebración se lleva a cabo el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Pascua (es decir, 60 días después del Domingo de Pascua; formalmente es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte).

En muchos lugares es una fiesta de especial relevancia y en varios países es un día festivo oficial (Ciertas partes de España, Austria, partes de Alemania y Suiza, Brasil, República Dominicana, Bolivia, Croacia, Polonia, Trinidad y Tobago, Portugal, Chile). En España dejó de ser un día festivo hace algunos años, excepto en los municipios donde es fiesta local, y desde entonces la Iglesia lo celebra el domingo siguiente.

Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que la hostia, el mismo Cuerpo de Cristo, se exhibe en una custodia.

El concilio de Trento define claramente esta verdad, fundamental para la vivencia y adoración de Cristo: ” En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad. En realidad Cristo íntegramente.”

Como católicos, creemos que Jesucristo está personalmente presente en el altar siempre que haya una hostia consagrada en el sagrario. Es el mismo Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que andaba por los caminos de Galilea y Judea. Creemos que El viene ahora como nuestro huésped personal, cada vez que recibimos la Santa Comunión.

La Eucaristía es uno de los siete sacramentos instituidos por Cristo para que participemos de la vida de Dios. Es el mayor de todos los sacramentos, porque contiene a Cristo mismo, el Autor Divino de los Sacramentos.
Hay tres aspectos o momentos en la Eucaristía.

El primero se dice real Presencia de Cristo en el altar, siempre que haya una hostia consagrada en el Sagrario. Segundo, la Eucaristía como sacrificio, que es la Misa. Y tercero, la Santa Comunión.

La palabra Eucaristía, derivada del griego, significa “Acción de gracias”. Se aplica a este sacramento, porque nuestro Señor dio gracias a su Padre cuando la instituyó. Además, porque el Santo Sacrificio de la Misa es para nosotros el mejor medio de dar gracias a Dios por sus beneficios.

La Sagrada Eucaristía es el verdadero centro del culto católico, el corazón de la fe. Y porque creemos que el hijo de Dios está verdaderamente presente en el Sacramento del altar, construimos bellas iglesias, ricamente adornadas.

El Sacrificio de la Misa no se limita a ser mero ritual en recuerdo del sacrificio del Calvario. En él, mediante el ministerio sacerdotal, Cristo continua de forma incruente el Sacrificio de la Cruz hasta que se acabe el mundo.

La Eucaristía es también comida que nos recuerda la Ultima Cena; celebra nuestra fraternidad en Cristo y anticipa ya el banquete mesiánico del Reino de los Cielos.

Por la Eucaristía, se da Jesús mismo, Pan de Vida, en alimento a los cristianos para que sean un pueblo más grato a Dios, amándole más y al prójimo por Él.

Se reserva la Eucaristía en nuestras iglesias como ayuda poderosa para orar y servir a los demás. Reservar el Santísimo Sacramento significa que, al terminar la comunión, el Pan consagrado que sobra se coloca en el Sagrario y allí se guarda reverentemente. La Eucaristía en el Sagrario es un signo por el cual Nuestro Señor está constantemente presente en medio de su pueblo y es alimento espiritual para enfermos y moribundos.
Debemos agradecimiento, adoración y devoción a la real presencia de Cristo reservado en el Santísimo Sacramento.

Las tumbas de los mártires, las pinturas murales de las catacumbas y la costumbre de reservar el Santísimo Sacramento en las casas de los primeros cristianos durante las persecuciones, ponen de manifiesto la unidad de la fe en los primeros siglos del Cristianismo sobre la doctrina de la Eucaristía, en la cual Cristo realmente se contiene, se ofrece y se recibe. De la Eucaristía sacó fuerzas toda la Iglesia para luchar valerosamente y conseguir brillantes victorias. La Eucaristía es el centro de toda la vida sacramental, pues es de capital importancia para unir y robustecer la Iglesia.

La novena en honor del Sacramento de la Sagrada Eucaristía puede hacerse muchas veces durante el Año Litúrgico, para ahondar nuestra fe en este gran misterio de amor, centro de toda la vida sacramental de la Iglesia.

Beatificación de la Madre Candelaria de San José

Abril 29, 2008 by gomeza1

Beata Madre Candelaria de San JoséCARACAS, 28 Abr. 08 / 02:38 pm (ACI).- Los 50 mil fieles que se congregaron ayer en el estadio de béisbol de la Universidad Central de Venezuela fueron testigos de la beatificación de la Madre Candelaria de San José, segunda beata de este país. La Eucaristía la presidió el Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

Tras la lectura del Cardenal Jorge Urosa Sabino del documento donde se solicita la inscripción de la Madre Candelaria en el Catálogo de los beatos, el Cardenal Saraiva proclamó: “acogiendo el parecer del Arzobispado de Caracas, hermanos en el Episcopado y muchos fieles, con nuestra autoridad apostólica concedemos que la Madre Candelaria, quien en nombre de Jesús entregó su vida en amor hacia los pobres y enfermos, de ahora en adelante sea llamada beata y se pueda celebrar su fiesta en todos los lugares cada año el 1 de febrero”.

En su homilía, el Prefecto destacó que la obra de la beata Candelaria evidencia la teología del consuelo porque en su actuar transmitió alegría al enfermo, por eso Dios consolaba a través de ella. ”El amor a Dios está íntimamente unido con la caridad al prójimo. Ella testimonia que sólo el amor puede cambiar la vida del ser humano. Nos invita a preocuparnos por los enfermos, aliviar la soledad de los ancianos y los pobres”.

”Esta beatificación es muy importante porque es la primera que se hace en nuestro país y esperamos que hayan muchas más. Lo importante es que queramos reafirmar nuestra vivencia cristiana por el camino de Jesucristo que es el único hacia la felicidad. Ella personifica el triunfo de la fe sobre la incredulidad, amor sobre odio, solidaridad y misericordia sobre el egoísmo y la indiferencia, paz sobre la violencia y la guerra”, dijo a su turno el Cardenal Urosa.

Milagros del Valle Candelaria Bermúdez Meza, la niña de 12 años a quien se le concedió el milagro que sirvió para la beatificación de la religiosa, estuvo presente en la Misa con su madre Rafaela Meza, así como religiosas de la orden de las Hermanas Carmelitas de la tercera orden regular, fundada por la Madre Candelaria.

Evelín González, Superiora de la congregación, señaló que la ceremonia representó un momento de renovación para los católicos por la importancia que reviste el reconocimiento que la Iglesia hizo a las virtudes de esta sencilla mujer.

”Estamos gozosas de verla en los altares. Para la canonización hace falta otro milagro que debe estudiarse porque es algo delicado. Hay peritos especialistas que deben comprobarlo”, comentó.